El SIDA, una tarea de todos.

En Chavos, Educadores, Padres de Familia por Ale Prieto

En un día como hoy, 1ero de diciembre, en el que se celebra el Día Mundial de la lucha contra el SIDA, regalémonos la oportunidad de reflexionar acerca de los distintos retos que como sociedad aún tenemos que enfrentar en lo que se refiere a la prevención de la enfermedad del Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida.

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Es por esto que, en este espacio, quiero hacer énfasis en dos, de los muchos retos, en los que tenemos que continuar trabajando, por ser el Virus de Inmunodeficiencia Humana (VIH), un tema que nos concierne a todos.

Uno de estos grandes desafíos es el estigma aún presente en algunos estratos de nuestra sociedad, acerca de que el SIDA es una condición exclusiva de ciertas orientaciones sexuales, cuando en realidad todas las personas estamos expuestas al contagio del virus, si por ejemplo, al momento de tener relaciones sexuales (orales, anales o coitales) con alguien infectado, no nos protegemos con un método de barrera adecuado y efectivo como es el preservativo masculino o femenino.

Esta falsa idea de que el contagio del SIDA es una realidad ajena a nuestro mundo, sin duda nos deja expuestos y vulnerables si no tomamos las medidas preventivas necesarias para cuidar de nuestra salud.

Es claro que, este tipo de creencias obsoletas son producto de estereotipos y generalizaciones, que más allá de ayudar a prevenir el contagio del virus y promover el uso de métodos de prevención, inciden en el aumento de número de casos de personas infectadas, además de ser una barrera al momento de educar.

Otro aspecto que alerta y que es común encontrar, sobre todo, entre parejas adolescentes, es esta idea obsoleta de tener relaciones sexuales sin un método de prevención de por medio como una forma de demostrarse amor y confianza entre si, situación que además de exponer a sus integrantes al contagio de alguna infección de transmisión sexual (ITS) e incrementar el riesgo de contraer VIH, los puede llevar a enfrentar un embarazo no deseado.

Para fomentar el sexo seguro entre los jóvenes se necesita además de informar, desmitificar creencias, así como desarrollar habilidades emocionales, que les permitan tomar decisiones asertivas y reforzar su capacidad de decir “no” cuando así lo requieran, con el fin de cambiar actitudes y conductas, siendo que muchas veces son los prejuicios el mayor obstáculo para educar en sexualidad.

Como agentes de cambio, debemos buscar una mayor apertura en la comunicación hacia los diferentes públicos que conforman nuestra comunidad, a través de la difusión de prácticas preventivas como son el sexo protegido y el sexo seguro.

Por ejemplo, incorporar el hábito de la doble protección al momento de tener relaciones sexuales, es decir, el uso del condón y de otro método anticonceptivo, es una manera de fomentar el sexo protegido.

En cuanto a sexo seguro, algo que resulta muy novedoso es la posibilidad de ampliar la noción del placer sexual al desgenitalizar el sexo, es decir, incitar a las personas a hacer uso de su sentido de imaginación y fantasía como una manera de explorar otras formas de erotismo que no impliquen el intercambio de fluidos (vaginales o seminales) o el contacto piel a piel entre genitales, ya que justamente son éstas vías de contagio de cualquier infección de transmisión sexual (ITS).

Cabe mencionar que, más allá de los genitales, todo nuestro cuerpo tiene la capacidad de dar y recibir placer, siendo el cerebro y la piel los órganos sexuales más potentes. En fin, la capacidad de lograr el placer sexual, sin entrar en riesgo, es muy amplia.

Educar en materia de VIH/sida, es una tarea que nos concierne a todos y que nos presenta grandes desafíos.

A continuación algunas recomendaciones, tomando en cuenta, siempre y en todo momento, el grado de desarrollo psicosexual de las personas a las que nos dirigimos y partiendo de los conocimientos que tienen del tema:

  • Facilitar y alentar el diálogo sobre las infecciones de transmisión sexual para promover su prevención.
  • Hacer notar que todos estamos expuestos al contagio del VIH/sida.
  • Analizar las creencias y mitos acerca del VIH/sida, dando información básica sobre el tema.
  • Conocer cuáles son las acciones o actitudes que generan mayores riesgos de transmisión del VIH.
  • Reflexionar sobre el apoyo que necesitan las personas infectadas por el VIH/sida.

Existen muchas maneras de sensibilizar a la sociedad en torno a la prevención del contagio del VIH/sida, pero definitivamente la más efectiva es la educación, tanto en el hogar, como en el colegio, como las instituciones y organizaciones de salud públicas y privadas. Aún nos queda mucho por hacer, por el ser la lucha contra el SIDA una tarea de todos.

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